Porque el 22 del presente mes queda zanjada la 2.007 y el pasado 3 del mismo abrimos la 2.008 (je, je, je continuamos anticipándonos a El Corte Inglés). Y en virtud de la circular 1/08 una vez rellenos sus anexos I y II quedó vista para sentencia el mismito día en que la recibí la primera parte de nuestra nueva Navidad.
Por lo demás todo en orden…
- Sáqueme de la máquina esa una apuesta de primitiva.
- ¿La quiere usted para jueves y sábado?
-Sí, claro.
-Pues aquí la tiene usted, dos euros.
-¿Ein? No, no es uno que yo la quería sólo de un día.
:/
-Nada hombre no se preocupe que le hago otra ahora mismo.
- Vamos, vamos dos euros… tú es que eres nueva, no?
- Claro eso debe ser y como a mi pregunta ha respondido que sí pues me lo he creído… también yo… va usted a necesitar algo de paciencia conmigo al menos al principio y ya sabe si le pregunto en alguna otra ocasión si quiere la apuesta para jueves y sábado diga un NO alto y claro que si dice SI yo me despisto…
-Quita, quita ya me pondré por otra ventanilla…
:/
Pues eso que como Julio ya sabía hace mucho la vida sigue igual.












trabajo, por muy competente que pretendas ser, queda expuesta al albedrío del destino y esto en ocasiones puede provocar una cierta ansiedad (que me lo digan a mí). No obstante con el paso de los años aprendes a “capear el temporal” procurando cada vez salir airosa sin molestar al cliente… lo cual viene a ser en determinadas circunstancias harto complicado.
alguien me preguntara no sería esa mi respuesta. Yo considero que vendo ilusión. Y no discutiré que así como se lee pueda sonar a humo… disperso, volátil, inaprehensible (si es que esa palabra existe, si no pido la patente y tal) a fiasco en definitiva. Pero no, nada más lejano. He visto los sueños de muchas personas nadar en sus pupilas acariciando un décimo, he oído relatos fantásticos de hechos imposibles sólo realizables tal vez unas horas más tarde narrados con un brillo indescriptible en la mirada y felididad infinita en la expresión. La ilusión es la que nos hace esperar un poquito antes de derrumbarnos porque quién sabe, tal vez… por qué no… La ilusión es esa fuerza que nos sostiene, que nos ayuda a sobrellevar esta vida en ocasiones tan caprichosamente cruel.


